Cómo poner precio a tus clases de yoga

Poner precio a tus clases de yoga puede ser todo un reto. Casi seguro, cuando hiciste tu formación de yoga, no te enseñaron cómo hacerlo. Nos encontramos además con el hecho que, desde marzo del 2020, muchos profes de yoga nos hemos visto forzados a mover nuestros servicios al formato online. Algunas de las preguntas más frecuentes que han surgido en la comunidad de profes de yoga ha sido:

 

¿Cuánto cobro por mis clases de yoga online?, o ¿Cuánto cobro por mis clases de yoga en general?

 

Durante los últimos meses he hablado con otros profes de yoga de este tema en nuestro grupo de Facebook y por eso he decidido crear este blog que va acompañado con un episodio de nuestro podcast. Personalmente, empecé a dar clases de yoga online allá por marzo del 2019 y hay cinco reflexiones e ideas de las que me gustaría hablar y dos ejercicios que me gustaría transmitirte para que te sientas más segur@ a la hora de poner un precio adecuado a tus clases de yoga.

 

(Para escuchar el audio de este blog, puedes visitar el episodio del podcast pinchando en la imagen. Recuerda que también puedes escucharnos en en Google podcasts y en Spotify.)

 


Reflexión #1: Eres un profesional, quizás dueñ@ de un negocio y has invertido e inviertes tiempo y dinero en tu formación. Aun así, te cuesta tener en cuenta estos detalles cuando decides poner precio a tus clases de yoga.

 

Los profes de yoga somos un colectivo que está aportando muchísimo valor a la sociedad. Hoy día son muchas personas las que son conscientes de los beneficios del yoga. De hecho, cada vez son más los doctores u otros profesionales de la salud que recomiendan a sus pacientes practicar yoga para calmar la ansiedad, aliviar los dolores de espalda, etc.

A menudo vemos que, en muchos sectores relacionados con la salud, los precios de los servicios no solo son mucho más altos que las clases de yoga, sino que, además, suben cada año. Sin embargo, a nosotros profesionales del yoga, en general nos cuesta establecer precios que reflejen nuestra experiencia y nuestros años de formación.

¿Te has planteado el valor que aportas a diario?, ¿Reflejan tus precios ese valor?

 


Reflexión #2: Una hora de clase de yoga, no significa una sola hora de tu tiempo y además, hay muchos costes que no son evidentes pero que están ahí. ¿Lo tienes en cuenta cuando te paras a poner precio a tus clases de yoga?

 

Por ejemplo, pongamos el caso de una clase privada de 60 minutos. En principio, lo que el cliente percibe, son esos 60 minutos que van a pasar con nosotr@s. Aunque la realidad es que por nuestra parte necesitamos tiempo para:

  • Preparar la clase, la secuencia y las instrucciones basándonos en las necesidades del cliente.

Además de los costes que no son evidentes a primera vista como:

  • El marketing que va a traer nuestros alumn@s a clase o a interesarse por nuestros servicios.
  • Los pagos de autónomo, seguridad social, seguros, local (si lo tenemos), etc…
  • Los programas que utilizamos como Zoom (si la clase es online), el servicio de email marketing, Spotify, etc…
  • Los gastos y el tiempo añadido por desplazamiento si la clase es presencial fuera de nuestra casa.

Todos estos aspectos son importantes a tener en cuenta a la hora de poner precio tus clases de yoga. Es importante ser conscientes que, si queremos hacer de nuestra profesión una rentable, sostenible y que nos permita vivir bien.

¿Tienes en cuenta los puntos anteriores cuando te paras a poner precio a tus clases de yoga?

 

Profesores de Yoga


Reflexión #3: Es importante poner un precio a nuestras clases que nos ayude a llevar un estilo de vida de profesores de yoga.

 

Cuando una persona paga por nuestros servicios, su expectativa es encontrarse con un profesional que sepa lo que hace. Además, considerando que somos profes de yoga, lo que a menudo inculcamos a nuestr@s alumnos y clientes es llevar una vida equilibrada. Sin embargo, la realidad de muchos profes de yoga es la de correr de estudio a estudio, dando clases a menudo a precios bajos, lo cual no nos permite llevar un estilo de vida equilibrado y sostenible a largo plazo.

Si queremos proporcionar un servicio óptimo, en general vamos a invertir en formación de calidad y esas formaciones no suele ser económicas. Como profes, nos es imprescindible disponer de tiempo para practicar casi a diario. Practicar se refiere a una práctica personal y no a las demostraciones que hacemos en clase, donde debemos estar atent@s a nuestr@s alumn@s. Además, a los profes de yoga en general nos gusta cuidarnos y comer comida biológica y sana, que, como ya sabes, es más cara.

¿Cómo puedes llevar un estilo de vida de profe de yoga, si no te paras a poner un precio a tus clases que verdaderamente refleje el valor que aportas con tu profesión?

 

poner precios a tus clases de yoga


Reflexión #4: El precio de las cosas en general (incluyendo tus servicios de yoga), lo dicta el valor percibido por el cliente y no el tiempo que dura el servicio o la utilidad del producto.

 

Por ejemplo, si lo piensas fríamente, un bolso de Gucci con un valor de 1,150 Euros, tiene exactamente la misma funcionalidad que un bolso de 5 Euros adquirido en un mercadillo. Ambos objetos están diseñados para acarrear otros objetos. Sin embargo, comprar un bolso con exactamente las mismas funcionalidades no significa que el valor percibido por el cliente sea el mismo. Con lo cual, está bien estudiar los precios en el mercado, aunque no tenemos que adaptarnos necesariamente a los precios si nos resultan bajos para el valor que ofrecemos.

A menudo he notado que los precios entre los profes de yoga en España son muy bajos (12/15 euros por clase privada a domicilio), aunque hay excepciones. A veces, la diferencia de precios entre la media (baja a mi parecer) y otros profesionales del yoga con precios más altos, puede ser grande, aunque al final, una clase de yoga es una clase de yoga con una finalidad similar, independientemente del profesor que la imparte. Por supuesto, si consideramos y comprobamos que nuestras clases tiene un valor añadido, siempre es posible y recomendable aumentar el precio ya que un precio bajo puede dar la sensación de poca experiencia por parte del profesional.

¿Cómo podrías añadir valor a tus clases de yoga y poner un precio que lo refleje?

 


Reflexión #5: Poner un precio bajo a tus clases de yoga puede impactar la industria de manera negativa y aminorar el valor de los servicios.

 

Esto es una realidad que puede suceder si seguimos dando poco valor a nuestros servicios como profesionales. Como colectivo, es importante que empecemos a tomar responsabilidad de lo positivo y constructivo que proporcionamos a la sociedad y que empecemos a poner precios que reflejen mejor ese valor que aportamos. Por su puesto, siempre vamos a tener en cuenta si las clases son grupales (que obviamente tendrán un precio más bajo) o individuales.

En lo que se refiere a las clases presenciales y online Creo que la clase online debería tener el mismo coste de la clase presencial. Es probable que algunos profes de yoga no estén de acuerdo con mi posición, pero lo cierto es que, si nos fijamos en otras industrias que han trasladado sus servicios online, muchas de ellas no han bajado los precios. Por ejemplo, mi psicoterapeuta no lo ha hecho y a mí no me ha parecido necesario porque sigo recibiendo el mismo valor online o presencial.

Hemos de tener en cuenta que nosotros como profesionales, nunca decidimos que tendríamos que trabajar online. La mayoría nos hemos visto forzados a ello. Bajar nuestros precios por el formato online es una decisión propia y no es obligatorio que lo hagas. Por su puesto, siempre podemos apoyar a las personas con dificultades económicas, aunque para hacerlo, es necesario antes poder pagar nuestras facturas. Hemos ya hablado de los costes y los gastos “no evidentes” que acarrean el dar una clase de yoga.

¿Te sientes satisfech@ con los precios de tus clases de yoga?, ¿Te permiten vivir haciendo lo que te apasiona?

 


 

Hace poco una de las profesoras de yoga que forman parte de la comunidad (Aída Tataje de Perú), respondía así a mi pregunta:

 

 

“¿Crees que la clase de yoga online debería ser más barata?, ¿Por qué?”:

“Manuel Molina Incluso a veces más esfuerzo que una clase presencial porque muchas personas tienen el problema de no entender mucho la tecnología (me incluyo) y esto exige un esfuerzo adicional de no poca importancia”. – Aída Tataje

 


Llegados a este punto, la pregunta que surge es: ¿Cómo calcular el precio a poner en tus clases de yoga?

 

Poner un precio a nuestros servicios con el que nos sintamos satisfech@s a menudo puede resultar difícil. Si los ponemos altos a veces los miedos nos invaden, pues asumimos que nuestros alumnos/clientes no van a poder costearse las clases. Si los ponemos bajos, es probable que nos terminemos “quemando” por dar más de lo que recibimos.

 

Dos ejercicios que te pueden ayudar poner un precio adecuado a tus clases de yoga.

 

Como había mencionado con anterioridad, orientarte con el resto del mercado puede ayudarte, aunque si el precio del mercado es bajo con respecto a la calidad de tus servicios, esto puede llegar a ser un problema. Hoy vamos a trabajar dos estrategias que te pueden ayudar a poner un precio adecuado a tus clases de yoga.

Te recuerdo que, si donde vives, existen marcas Premium como Samsung, BMW, Louis Vuitton, etc., es porque existe un mercado de personas que pueden pagar precios PREMIUM. Voy a aplicar los siguientes ejemplos para el modelo de clases privadas, aunque se podrían aplicar también para clases grupales. Ambas estrategias se pueden aplicar en conjunto o por separado.


Estrategia #1: Explora los precios de otras industrias similares.

 

¿Cuánto cobra por una sesión de 60 minutos el fisioterapeuta, el psicoterapeuta, el masajista, el entrenador personal en el lugar donde vives? Este podría ser un buen precio de partida. Obviamente, si estas mirando los precios de consulta, pero en tu caso se trata de clases a domicilio, donde debas desplazarte, te recomiendo que establezcas un precio por tus horas de trabajo y que tengas en cuenta el tiempo de desplazamiento, costes, etc.

Si llegar a la casa de tu cliente y volver te lleva una hora, inclúyelo en el precio de la sesión de antemano. Si tienes que tomar transporte público o taxi, inclúyelo también. Comunícalo claramente con tu alumno o cliente con antelación y ten una política de cancelación de al menos 24 horas que se refleje escrita en tu folleto de precios y servicios.


Estrategia #2: Utiliza un esquema de precios.

 

Si no te sientes que estás trabajando con precios que realmente te permiten llevar un estilo de vida que necesitas, un esquema de precios te puede ayudar a salir de tu zona de confort a la hora de estimar precios para tus clases de yoga. Por experiencia propia y por lo que veo a mi alrededor, sé que los profes de yoga tendemos a infravalorar económicamente nuestros servicios.

Vamos con el ejercicio:

 

 

A la izquierda, tenemos el circulo naranja, que representa el precio con el que nos sentimos cómod@s. Ese es el precio que normalmente pones a tus servicios, el precio mínimo que puedes dar para que tu servicio sea rentable, es decir, cubriendo todos los gastos que generas incluyendo tu propio salario.

 

A la derecha, tenemos el circulo azul, que representa el precio que pondríamos a nuestros servicios que nos generase miedo. Cuando pones ese precio e imaginas que es tu precio y que lo das cuando te preguntan, es necesario que te sientas nervioso e inseguro…que pienses…”Ufff, esto es un precio muy alto para mis servicios!!…aunque sabes que hay profes que ya están cobrando un precio similar… ¿Cuál es el precio más alto que crees que puedes pedir por tus clases de yoga?. Has de sentirte un poco incómod@ cuando lo estableces para que sea acertado.

 

El centro de la imagen, la parte en la que el circulo naranja y el circulo azul se interponen, representa tu precio justo y adecuado. Es decir, algo a medio camino entre tu precio “cómodo” y tu precio “me da miedo”. ¿Lo tienes? Pues adelante. Ahora practica decir ese precio cuando te preguntan por tus servicios.

Otras preguntas que pueden surgir a la hora de poner precio a tus clases de yoga son…

 

¿Cómo encuentro clientes que puedan permitirse mis servicios?

A través de la especialización, el posicionamiento y la realización de un estudio sobre nuestro cliente ideal.

¿Cómo justifico un aumento de mis precios ahora que los he subido?

No tienes que justificarlo, simplemente da un margen de 15/30 días a tus clientes actuales.

¿Quiere eso decir que no voy a hacer descuentos si alguno de mis clientes lo requiere?

Eso depende de ti. Tu negocio es tu negocio y como jef@, puedes tomar las decisiones que consideres oportunas. No te olvides que los objetivos de tu negocio son: Ayudar a las personas y generar ingresos. Es un requisito que nuestro negocio este enfocado a nuestro cliente ideal para poder tener éxito financiero. Una vez hayas podido cubrir gastos de tu negocio, (incluyendo tu salario como profe), podrás invertir tiempo en un proyecto de “caridad” más accesible para otras personas.

 

Espero que este blog te haya servido de ayuda. Si aún necesitas una mano, estoy aquí para ayudarte.

 

Manu.


 

Autor: Manu Molina de la Torre.

Coach de Emprendimiento y Liderazgo para profes de yoga.

Profesor de yoga YA 500 +

Entrenador Personal.

Fundador y CEO de Emprendedores del Yoga.

Fundador de la comunidad de Facebook Emprendedores del Yoga.

 


 

Hola, soy Manu.

Imparto coaching para profesores de yoga, online y a través de retiros y talleres. Me apasionan ayudar a profesores de yoga como tú a realizar tu trabajo de manera más eficaz y profesional, a medida que aprendes sobre todos esos aspectos del emprendimiento y de los negocios que nunca te enseñaron en tu formación de yoga y que son totalmente necesarios para poder generar más ingresos con tus servicios y así tener un negocio de éxito.

 


 

¿Te estás planteando crear tu comunidad de yoga virtual?